Miriñaque construyó el triunfo ideal para consagrarse en el Nacional

El tordillo es el mejor potrillo de la generación; tras ganar la Polla y ser cuarto en el Jockey Club, brilló en el Derby.

Tribunas repletas, recaudación récord y la consagración de un potrillo diferente como Miriñaque fue el saldo de la fantástica tarde que se vivió el sábado último en el Hipódromo Argentino de Palermo con una nueva edición del Gran Premio Nacional (G1-2500 m), el Derby nuestro y que cada temporada marca el cierre de la Triple Corona.
Fue “Girl Power” a pleno, con María Cristina Muñoz consagrándose como la primer mujer entrenadora en levantar la copa de uno de los trofeos más preciados de la hípica nacional, aluvión de las chicas que más tarde tendría otro momento memorable con María Fernanda Alvarez haciendo pareja con Walter Suárez como los preparadores de Art Show (Endorsement), el héroe en el Gran Premio Maipú (G1).
Para que “la rubia” viviera el momento más importante de su carrera tuvo que mediar un potrillo diferente como Miriñaque, que se consagró como el Campeón 3 Años Macho de 2019 con otra atropellada memorable, al igual que había mostrado hace un par de meses en esta misma pista para conquistar la Polla (G1).
Chiquito de físico (pesó alrededor de 425 kilos), pero dueño de un corazón de oro, el hijo de Hurricane Cat construyó su triunfo cuando daba la sensación que el gran favorito Tetaze (Equal Stripes) le daría la razón a la mayoría, tras dominar a poco de pisar el derecho al puntero In Love (Brz-Agnes Gold).
Cuando el crédito del Stud Juan Antonio intentó disparar, Francisco Leandro aceleró por la mitad de la pista con el tordillo para transformarse en un tren sin freno, dominando la situación por los 200 metros y sacándole de allí al disco 1 1/2 cuerpo a su enconado rival.

Lejos, a 13 cuerpos y en otra carrera, Chemin du Ciel (Equal Stipres) completaba la trifecta aprovechando el agotamiento del valiente In Love, que terminaría cuarto a 2 largos más, todo tras muy considerables 2m33s89/100. El resto demostró no estar a la altura de las circunstancias para una carrera de semejante envergadura.
Criado por el Haras de la Pomme y en Langostura (Honour and Glory), Miriñaque le pasó raspando a quebrar el maleficio de la Triple Corona, pues fue cuarto en el Gran Premio Jockey Club (G1) ganado por Roman Joy (Fortify), ahora quinto, y al que había postergado en la Polla. Esa tarde, en la pesada del norte, Miriñaque “no tenía chapa” en el opuesto, pero arriba terminó descontando mucho y cerquita…
Con el título del mejor de la generación bajo el brazo, ahora el horizonte marca como gran desafío la ineludible cita de diciembre y otra vez en la grama de San Isidro para enfrentarse con los mejores fondistas mayores en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1). 
Antes, la gente del Stud Parque Patricios, colores que defiende el potrillo, vivirá un Gran Premio Dardo Rocha (G1) de expectativas de la mano de Pure Nelson (Mount Nelson), que luego quizás acompañe a su compañerito…
Miriñaque se consagró como el mejor 3 años y puede terminar este 2019 inolvidable como el mejor de todos. Vaya si puede…

Por Diego Mitagstein

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