Seas Alabada, la campeona que lo puede todo

Formidable, superando rivales bravas y una semana de locura, la hija de Sebi Halo se consagró en la Copa de Plata (G1).

Quedó claro: una yegua con la capacidad de Seas Alabada lo puede todo. Formidable, única, de las mejores que se hayan visto en los últimos años en nuestros hipódromos, se consagró “oficialmente” como la mejor ganando este domingo en el Hipódromo de San Isidro el Gran Premio Copa de Plata (G1-2000 m, césped), superando un lote consistente de adversarias y también una semana de locura, que tuvo a sus allegados y a los hípicos en general “sin dormir”, ante el desafortunado suceso del último martes y en el que pisar una piedra en el Campo 2 le produjo un machucón en un vaso.
Es común en el deporte hablar de “trabajo de equipo”, y el caso de la hija de Sebi Halo no puede ser un ejemplo más claro. No hubo nadie en la caballeriza Los Patrios que esta semana no trabajara en pos de cumplir el objetivo y el sueño buscado. Desde Fabio Cacciabue, su entrenador, hasta el peón más nuevo, se pusieron al servicio de la campeona, se calzaron la camiseta y provocaron este cuasi milagro.


Victoria Pueyrredón y Pablo Duggan, los nombres detrás de la historia actual de Los Patrios y de El Paraíso (que ayer dio cuatriplete), los continuadores de una tradición, habrán vivido un remolino de emociones. Pensando en todo lo que sufrieron para llegar a esa foto soñada, en sus hijos extrañados por todos y a los que seguramente ofrendaron el triunfo; en la gente del haras, histórica, esos que los acompañan desde siempre.
Cómo será de difícil ganar un G1 en una hípica tan competitiva como la argentina, que Los Patrios no lo hacía desde 2003, cuando Incaparaí (Intérprete) se alzaba con el Gran Premio Selección de Potrancas (G1). ¡Más de 16 años pasaron!, si hasta suena increíble, aunque se trate de un dato duro.
Seas Alabada construyó su consagración con la solidez de siempre, dejando que Gianella (Lizard Island) marcara el paso, dominándola por los 400 metros y rematando como acostumbra, sin dejar que el resto se arrimara demasiado. El disco marcó 2 cuerpos de diferencia sobre Sankalpa (True Cause), con Joy Epífora (Fortify) completando el podio a medio pescuezo, todo tras 1m58s82/100, tiempo de buena para arriba teniendo en cuenta que hace algunas semanas la pista de césped del norte no está totalmente elástica.
En la generosísima Calling You (Colonial Affair), Seas Alabada es puro El Paraíso si de genética se habla, con Octante, Intérprete y Dan Kano luciendo también en su rama materna; es decir: 5 generaciones de padrillos propios, difícil de encontrar en cualquier haras nacional.
Festejó grande también Fabio Cacciabue, que ganó su primer G1 con la yegua de su vida y ratificó que la elección de Victoria y Pablo no fue equivocada, dándole la oportunidad de entrenar sus caballos a un nombre de poco relieve, pero que a la hora de aprovechar la oportunidad, pagó con creces la movida.
Seas Alabada es la mejor, y quedó claro tras la Copa de Plata. La idea ahora pasa por enviarla a los Estado Unidos para continuar allí su campaña, casi con seguridad, bajo la tutela de Ignacio Correas (h.). Quizás empiece otra historia, como para seguir disfrutándola.

Por Diego H. Mitagstein

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